En los últimos años, y gracias a las investigaciones científicas que se han realizado respecto al CBD, el interes por el Cannabidiol ha crecido exponencialmente para ser utilizado con fines médicos y cosméticos. Gracias a su escasa toxicidad y a la falta de efectos secundarios para nuestro organismo, convierten al CBD en un compuesto excelente para su uso terapéutico.

¿Qué es el CBD?

El CBD, o Cannabidiol, es uno de los más de 150 cannabinoides que posee la planta de cannabis, siendo junto con el THC, los cannabinoides predominantes en la planta. La diferencia sustancial entre estos dos cannabinoides presentes en el cannabis es que el THC tiene efecto narcótico y el CBD no lo tiene. Se podría decir incluso que el CBD crea oposición al THC, reduciendo su psicoactividad y produciendo un efecto sedante.

¿Cómo funciona el CBD en nuestro organismo?

Nuestro organismo genera de manera natural endocannabinoides. Estos se desarrollan a partir de ácidos grasos que interactúan con los receptores de cannabinoides (CB) que están ubicados en la capa externa de varios tipos de células.

El conjunto de endocannabinoides y CB vienen a formar el sistema endocannabinoide.  Algunos cannabinoides de plantas de cannabis (conocidos como fitocannabinoides) y muchos cannabinoides sintéticos que se sintetizan en los laboratorios producen efectos similares a los endocannabinoides.

Sistema endocannabinoide

El sistema endocannabinoide (ECS) fue descubierto en 1992 en Estados Unidos y sirvio como agitador para la investigación del cannabis y sus propiedades terapeúticas.

Nuestro organismo intenta mantener los niveles adecuados en nuestro cuerpo mediante el proceso de homeostasis, y es en el momento que esos límites están fuera de un rango normal cuando el ECS se activa y ayuda a regular funciones importantes en el cuerpo, como el control motor, el dolor, la digestión, el estado de ánimo, etc. Además el ECS puede afectar estas funciones a través de los CB (receptores de cannabinoides) que encontramos en los téjidos celulares.

Receptores Cannabinoides

Estos receptores los podemos encontrar distribuidos por todo nuestro cuerpo. Hasta ahora la ciencia ha descubierto 2 receptores, CB1 y CB2.

El receptor cannabinoide CB1 lo encontramos principalmente en médula espinal y cerebro. Juega un papel fundamental en el control motor y la memoria.

En el caso del receptor cannabinoide CB2, se encuentra en el sistema nervioso periférico que se encuentra principalmente en las células del sistema inmunitario, en nervios del sistema digestivo y en las células de la médula ósea.

Existen diferentes factores que afectan la activación de los receptores CB, como el tipo de célula, la dosis, el estado del cuerpo y el cannabinoide específico involucrado. Los diferentes efectos incluyen euforia, ansiedad, sequedad de boca, relajación muscular, hambre y reducción del dolor. También se investigan diferentes formas de manipulación del sistema de cannabinoides con fines terapéuticos, como el bloqueo de los receptores CB (conocido como antagonismo) y la modulación de la concentración de endocannabinoides a través de la inhibición de esta degradación.

Según los estudios, se ha expresado que el CBD afecta a una amplia gama de sitios en el cerebro. Por ejemplo, afecta a los receptores de serotonina, un receptor CB1, que se ve afectado por medicamentos para la ansiedad y antidepresivos y actúa como inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), lo que ayuda a disminuir la ansiedad.

Otros receptores activados por CBD son los receptores vanilloides. El receptor vanilloide tipo 1 (TRPV1) se asocia con procesos de dolor e inflamación y los estudios han demostrado una correlación positiva con dolencias que producen dolor crónico. Los efectos del CBD en este receptor proporcionarían una respuesta analgésica, aliviando el dolor. Además, el CBD también afecta al receptor tipo 2, involucrado en el crecimiento de las células cancerosas, por lo que podría ayudar a reducir o incluso erradicar las células tumorales malignas.
Hasta ahora, los cannabinoides han demostrado paliar los síntomas de varias patologías y dolencias. Esto se puede mostrar en los resultados de muchos ensayos clínicos controlados.

Como tal, el tratamiento con cannabinoides no son tratamientos que se deben tomar por sí mismos, sino que se usan como tratamientos adicionales además de los tratamientos médicos actuales que ya se han tomado. Normalmente, esto solo se debe hacer una vez que los tratamientos actuales hayan mostrado una respuesta negativa.

AVISO MÉDICO-LEGAL

FUENTE: https://info-cbd.com/